Alemania es un país con un gran desarrollo económico, cultural y político y con un sistema económico estable. Además de resaltar en estos aspectos, durante los últimos años también se ha destacado por su creciente producción de energía solar, demostrando así que es uno de los países con mayor potencial para la transición energética que vivimos en Europa.

Este país cuenta actualmente con una excelente capacidad para producir energía solar fotovoltaica gracias a la gran inversión realizada en sus instalaciones solares, que van desde paneles fotovoltaicos hasta almacenamiento y colectores.

Independencia energética en Alemania

Hoy en día, es muy frecuente encontrarnos con instalaciones fotovoltaicas en el país germánico. Son muchos los sectores de la sociedad que optan por instalaciones solares para autoconsumo, desde diferentes sectores de la industria hasta los ciudadanos en sus hogares. Por ello, son muchas las empresas que invierten en este sector, contribuyendo así con su expansión.

Todo este despliegue de energía solar se ha producido gracias al impulso de crear en los ciudadanos una conciencia de ahorro y eficiencia por parte de su gobierno. Campañas para concienciar a la ciudadanía y a los empresarios sobre la creciente necesidad de apostar por el cambio hacia las renovables han sido decisivas para impulsar este sector.

Gracias a la importancia que se le ha dado a esta transición en los últimos años, los consumidores cada vez más se inclinan por fuentes de potencia limpia. Solo durante el año 2021, la instalación de paneles solares en tejados aumentó en un 25 % en relación con el año 2019.

Todo este crecimiento se ha visto apoyado en factores tales como el popular uso de coches eléctricos y el bajo coste de las instalaciones y equipos. La Asociación Solar Alemana estima que la tendencia de crecimiento en el sector continuará durante los próximos años, lo que incentiva tanto a empresarios como a consumidores.

El gobierno apoya el desarrollo de esta industria a través de diversas iniciativas. Una de ellas es ofreciendo condiciones de subvención atractivas, que permitan financiar instalaciones solares. Se ha invertido también en el campo de la electromovilidad, impulsando esta industria. Además, se han actualizado los sistemas de calefacción y climatización y se ha trabajado en la regulación de las tarifas para la producción de la corriente.

Por todo ello, actualmente existe una alta demanda de la energía solar, a pesar de que, durante muchos años, se trató de un sector en declive.

Transición a la energía limpia y renovable

Alemania ha sido pionera en la transformación hacia las renovables, proceso que recibe el nombre de Energiewende: una revolución energética. Según muchos científicos, todos los países del mundo deberán sufrir esta transformación si queremos evitar una catástrofe ecológica.

En ese sentido, Alemania es uno de los países a la cabeza de dicha transición. Desde el año de 1991, se manifestó un cambio en la política del país cuando se decidió desmantelar una central nuclear soviética de la Alemania oriental.

Este cambio se vio impulsado aún más después de la fusión de la central japonesa de Fukushima. Debido a ello, la canciller alemana declaró que los 17 reactores nucleares de Alemania serían clausurados antes del año 2022. Hasta el año 2021, 9 reactores han sido clausurados, sustituyendo la producción de aquellos con el uso de la energía solar y otras fuentes renovables.

Este país, actualmente la cuarta economía del mundo, se ha concentrado en reducir las emisiones contaminantes. El compromiso de este gobierno es el de reducir un 40 % de esas emisiones con respecto al año de 1990. Además, tienen como meta conseguir, para el año de 2050, una reducción de al menos el 80 %.

Para lograrlo, se plantea la reducción y posterior eliminación de fuentes tradicionales, tales como las plantas nucleares y de carbón. De esta manera, se protegerá el ecosistema y se tomarán acciones contundentes en contra de la actual contaminación medioambiental que nos aqueja.

Un ejemplo a seguir para otros países

La expansión de las renovables no avanza de la misma manera en todos los países de Europa. Este avance depende, entre otros factores, de la disponibilidad de los recursos. En el caso de la producción solar se depende de las horas de sol y de la fuerte incidencia de la luz natural en cada región geográfica.

Sin embargo, a pesar de su desventaja climática, este país produce mayor cantidad de corriente eléctrica que sus vecinos Italia, Portugal o España, regiones donde contamos con mejores condiciones geográficas y climatológicas.

La producción de energía fotovoltaica alemana quintuplicó la producción española del año 2020. Esto se ha conseguido gracias a la inteligente administración de sus recursos y a la fuerte inversión que se ha realizado en equipos de todo tipo.

Sin lugar a dudas, las políticas alemanas en cuanto a la energía solar han resultado muy efectivas y han incentivado el crecimiento del sector renovables, consiguiendo suplir la producción de las plantas nucleares y de carbón.